En el afán de extender la renovada rama contemplativa Mercedaria, se pensó en nuevas fundaciones cuando el Señor lo dispusiera. Y así, la Divina Providencia puso en nuestro camino a una piadosa señora de Bilbao: Pilar Subiñas Alcíbar, de 82 años, que, a pesar de su avanzada edad, contaba con plenas facultades físicas y mentales, y probada vida interior. Pide el ingreso en la Orden y entrega sus bienes para una pequeña fundación de vida contemplativa mercedaria. La comunidad la aceptó y en Lañomendi hizo su Noviciado y Profesión Temporal.

Esta primera fundación se realizó, por los caminos misteriosos por los que Dios hace sus obras, en la Villa de Noja, de la Diócesis de Santander, siendo Obispo D. Juan Antonio del Val (q.e.p.d.), el cual nos recibió con gran gozo en su iglesia diocesana, lo mismo que nuestro Párroco D. Manuel Muñoz, que ha sido como el padre de la fundación en todos los sentidos.

Una vez terminadas las obras de adecuación de la vieja casona de Cabanzo: capilla, locutorio, celdas de las monjas y demás servicios comunitarios; el día 4 de febrero de 1988 (Año Santo Mariano), vinieron desde Lañomendi a establecerse las siguientes hermanas:

-Sor Mª. Redentora Esparza Bilbao (invidente), religiosa de una intuición y delicadeza humana y espiritual extraordinaria, que falleció el 29 de noviembre de 1995 a la edad de 88 años.
-Sor Mª Begoña Ateca Gangoiti, que volvió a Lañomendi por razones de salud.
-Sor Pilar Subiñas Alcívar que, a pesar de su avanzada edad, mantenía un vigor humano y espiritual admirable, que falleció el 24 de enero de 1998 a los 97 años de edad.
-Sor Mª Josefina Legarreta Fernández, actualmente la única de ese primer grupo que continúa en Noja.

Les acompañó y pasó la primera noche con ellas, la Rvda. M. Gloria de María Gangoiti Tellaeche, Superiora de Lañomendi, el Monasterio de procedencia de esta fundación de Noja.