Para vivir su carisma, la Mercedaria Contemplativa:

1) Profundiza su vivencia teologal en la Fe, Esperanza y Caridad,

2) Se alimenta y fortalece con los Sacramentos, especialmente con la Eucaristía y Penitencia,

3) Avanza en el conocimiento y amor a Jesucristo con la lectura asidua de la Sagrada Escritura,

4) Fomenta el amor e imitación de Sta. María Virgen, la Madre, procurando hacer del monasterio un centro de irradiación mariana, y contemplando los misterios de Jesús y de los hombres desde su mirada de Madre y su Corazón, que “guarda y medita todas sus palabras”.


5) Contempla la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús a través del Via Crucis, del camino de la cruz de todos los hombres, especialmente de los que sufren o aquellos cuya fe está en peligro, y del propio camino de la cruz de cada día.

6) Eleva continuamente a la presencia del Señor el gemido de los cautivos y esclavos de hoy, ofreciéndose al Padre en rescate redentor con la generosidad y espíritu del 4º Voto de la Orden. “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos”.